THE SOLDIER´S TALE - ROGER WATERS - NUESTRO ANALISIS


 
 
En un tiempo en que los grandes de la música vuelven a la escena discográfica actual con aventuras tan dispares como esa banda sonora de Tom Yorke, la revisión de temas clásicos al piano por parte de Rick Wakeman, los Rolling Stones se marcan su antología del blues con un álbum o ese disco de villancicos del gran Eric Clapton, el genio creativo de los extintos Pink Floyd, Roger Waters publica su segunda incursión en la llamada música sería como es la clásica.

 
La obra es un grito furioso que domina el macabro baile del contrabajo: “Se ríe bien quién se ríe el último y me reiré cuando te vea ¡Quemándote!”, recita Waters que muy bien podría ir dirigido a cualquier persona, pero es al mismísimo demonio (Trump?)  que Waters lanza esta agresiva frase. Demonios propios que Roger Waters hizo referencia tanto en solitario como en Pink Floyd hasta convertirse en el mismo según dicen algunos.

 

El álbum se publica por Sony Clásica, donde Roger  toma el llamado teatro de cámara de “Historia de un Soldado” de Igor Stravinsky, rescribiendo el texto original y dejando la parte musical a los miembros del Festival de Música de Cámara de Bridgehampton de los Estados Unidos y el  se adjudica la parte narrativa interpretando el mismo los diversos roles de la obra en una colorida y detallada interpretación.

 

Según el compositor Pierre Boulez, “Historia de un Soldado”, era “el teatro de la pobreza” porque fue producida con escasos medios debido a las restricciones financieras de la época y con pocos instrumentos que podían ser transportados en un solo vehículo.

 

Combinar a Roger Waters con Stravinsky parece una idea extraña, pero Waters ya ha trabajado con la llamada música culta en la opera Çaira de 205, además la obra de Stravinsky, contiene dos temas que le son muy queridos: la guerra y la codicia humana. Tanto su padre y abuelo, fallecieron ambos en las dos contiendas mundiales y trata la codicia en los escollos del materialismo.

 

Al igual que en la obra de Çaira, este álbum contiene pero menos efectos sonoros y escondido entre los diálogos de Waters, escuchamos de nuevo esos cuervos de Çaira y sacados de épica la “Echoes” de Pink Floyd. Este nuevo trabajo de Waters, es para ser escuchado con auriculares y teniendo cerca el potenciómetro del balance de volumen de nuestro equipo musical.  En ocasiones, Waters casi nos susurra al oído.

 


“The Soldier´s Tale” fue registrada en dos sesiones maratonianas (11 y 12 de diciembre 2014) en la iglesia presbiteriana de Bridgehamton en el estado de Nueva York y siendo mezclada, arreglada y masteriazada en diversos estudios como en los emblemáticos Abbey Road y en los estudios de MG en Madrid en mayo pasado coincidiendo con dos conciertos del artista en la capital de España.

 

Roger Waters no solo interpreta el libreto de Ramuz en la traducción al inglés de Michael FRanders y Kitty Black; sino que la expande agregando diálogos y nuevos fragmentos de narración. Waters actúa interpretando al soldado con un fuerte acento inglés y al diablo con una inflexión alemana como en “The Pros and Cons…”. Agrega  diálogos cortos para los papeles del rey y la reina, y deja cierta libertad de entonación y en algunos pasajes marca un ritmo preciso de los fonemas.

 


Suprime la frase clave de la obra: “Una felicidad es toda felicidad, dos es como si no existiera”. La obra es una gran fanfarria de alteraciones corales con el frágil equilibrio existente entre las partes narradas y musicales. Unas partes musicales, que nos recuerdan muy mucho a la última obra de Frank Zappa “The Yellow Shark” publicado unos días antes de su fallecimiento en diciembre de 1993.

 

Los cincuenta minutos de la obra de Stravinsky, Roger Waters la expande hasta casi los ochenta minutos y es más que probable que esta ópera de cámara se convierta en un audio libro y en una edición en doble vinilo.

 

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