ROGER WATERS HYDE PARK 2018


Hace unos dias Roger Waters ofreció su último concierto en la ciudad de Londres ante unas 65.000 personas en el parque londinense de Hyde Park dentro del Festival anual del British Summer Time. Para conmemorar este evento, Sony Music publicó el mismo día, una edición limitada en vinilo verde del último álbum de Waters “Is This the Life We Really Want?”

Este concierto en Hyde Park levanto mucha expectación entre sus fans hace unos meses cuando fue anunciado con grupos y artistas que acompañarían a Waters en esa jornada. Muchos fans pensaban, que tanto Nick Mason y David Gilmour serían los invitados estrellas al concierto de Waters. No ocurrió tal cosa, pero casi como veremos más adelante.

Todo el papel se agotó en unas semanas y debido sobre todo a la presencia de Waters en este Festival y a ese rumor de reunión. Todos los fans europeos conocidos a lo largo de estas últimas tres décadas, asistieron a dicho concierto de Waters. Al igual que yo, pasaban del resto de Festival.

Los tres días que estuve en la capital británica, fueron los días que más calor ha hecho en las islas británicas en mucho tiempo. Un sol abrasador no invitaba mucho a pasear por la ciudad londinense o visitar tiendas o museos…y menos tirarte medio día a pleno sol en Hyde Park esperando el concierto de Waters.

Esa mañana temprano del viernes 6 de julio, Waters realizó las pruebas de sonido en Hyde Park, para posteriormente y a mediodía acudir al hotel Grosvenor House situado muy cerca de Hyde Park para recoger un premio. Roger Waters fue galardonado con el premio 02 Silver Clef Awards 2018 junto a Robert Plant, Stereophonics y otros muchos.

Una hora antes del concierto accedí al recinto pasando los controles de seguridad de rigor, y nada más entrar, tuve mi primera sorpresa de la noche. El escenario con una gran pantalla de video, estaba adornada de dos grandes árboles situados en cada extremo del escenario. Esta no es la gran pantalla de alta definición que Waters usará el año que viene por estadios.

El concierto comenzó puntual a eso de las 7 y 50 de la tarde londinense con un sol quemador todavía. La banda estaba frente al sol de poniente, todos de negro y con gafas oscuras de sol. La figura de Roger Waters se asemejaba a aquella de los primeros años 90 cuando aparecía vestido de negro y parapetado tras unas gafas Rayban negras o de espejo.

Quizás debido al calor (35 grados a las 8 de la tarde) o a la intensidad de la jornada o a esos 43 conciertos ya celebrados desde el mes de abril, vi a la banda como cansada y esperando terminar para volver al hotel. No obstante Waters saco energías suficientes para sacar adelante este concierto. Por otro lado, el concierto fue interpretado a una mayor velocidad de la acostumbrada para adaptarse al horario previsto de duración de este.

quitar sonido mucho ruido...

Waters ofreció el mismo concierto que los ofrecidos en España con el mismo set list con la salvedad de “Mother” o “Wait For Her”. La anécdota de esta primera parte fue en “Another Brick In The Wall, Part II” cuando tres chavales del supuesto coro, se quitaron antes de tiempo las capuchas y recibieron un toque de atención por parte de David Kilmister.

Roger Waters anunció unos 15 minutos de descanso para que diera tiempo a que el sol se pusiera en el horizonte y pudiéramos ver las proyecciones en la pantalla con más claridad y todos esos pixeles que se veían debido a la luz directa del sol.

Durante el descanso y el inicio de la segunda parte, fue lo mejor del concierto. La producción fue grandiosa e impactante. Unas imágenes de la ciudad de Londres tomadas con cámara fija que filmaba las 24 horas durante varios días pasados a gran velocidad en la pantalla. Las frases que aparecían durante el descanso en los conciertos en España, aparecían aquí superpuestas a estas imágenes.

El comienzo de la segunda parte, se inicio con una nueva filmación de las chimeneas de la Battersea Power Station emergiendo primeramente de unas aguas y posteriormente de la tierra hasta aparecer físicamente por encima de la pantalla. Aquí gran parte del público estalló de júbilo. Las nubes de la tarde, las chimeneas humeantes, el cerdito iluminado y algún avión volando tras las chimeneas, daban un aire casi mágico al momento.

El sonido no era el mejor debido al estar al aire libre y contar con el equipo de sonido del British Summer Time. Solamente en las ráfagas de los efectos de sonido en cuadrafónico ofrecía una potente calidad de sonido. El concierto en esta parte, es para mí, lo mejor de todos los conciertos de esta gira. Visto uno o dos de ellos, visto todos.

Durante “Pigs” hizo aparición un cerdito hinchable manejado manualmente cual globo por dos operadores que pasearon este por la zona reservada de “Golden Tickect”. Este fue posteriormente “deborado” por borrachos fans ávidos de “carne fresca cerdil”. En esta zona y en medio había como dos almenas que albergaban a los invitados VIP al concierto. Mientras realizaba fotografía del cerdito pasando por estas dos tribunas, reconocí una figura familiar que no descubrí quien era hasta mi vuelta a casa y ver las fotos en el ordenador.

Esta persona con camisa blanca era Nick Mason que acudió con su esposa a ver el concierto de Waters invitado por este. Nick en el descanso, bajo un momento a la arena y fue rápidamente reconocido por los fans. Después de un par de autógrafos, decidió subir nuevamente a la tribuna para evitar males mayores.

En ese concierto, aparte de Nick Mason, estaba Robert Plant, Gary Kemp de Spandau Ballet, Graham Broad, Richard Ascroft, Paul Carrack y la nueva novia de Waters una palestina llamada Kamilah.

Otro momento mágico fue durante “Brain Damage / Eclipse” que una bola hinchable de espejo metalizado, sobrevolaba al respetable reflejándose estos en esta bola. Esta misma bola apareció en los conciertos de Barcelona y en su interior alberga una cámara que filma al público para aparecer estas filmaciones posteriormente en una película del concierto.

El concierto se cerró puntualmente con “Confortably Numb” tras un breve discurso político de Waters donde se enfundó la bufanda palestina y esta vez no bajo a saludar a los fans de las primeras filas. El concierto terminó a eso de las 10 y 25 de la noche tras un breve castillo de fuegos artificiales surgido tras el escenario.


Yo y un gran fan de leyenda de Pink Floyd. Kevin Read....24 años en la carretera siguiendo a Pink Floyd, Roger Waters y David Gilmour...algún día contaremos su tremenda historia. 



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